Por Yosvani Anzardo Hernández
Holguin, Cuba. (Jóvenes sin Censuras)- La aceptación de forma oficial de la moneda nacional en toda la cadena de cafeterías conocida como “Doña Yuya” es una victoria de la perseverancia y empeño de una organización femenina llamada FLAMUR la cual esta consagrada a terminar por medios no violentos con la segregación económica en la isla.
La mencionada cadena creada para operar en pesos convertibles aceptaba la moneda nacional para evitar desórdenes.
El destino de “Doña Yuya” ha de ser el de todas las cadenas de restaurantes, tiendas y demás establecimientos comerciales que operan en el ultrajante peso convertible.
Ha decir de muchos, esa moneda es un peso que sostiene la mayoría de los cubanos sobre sus hombros desnudos, convertible en dolor, discriminación y humillación

