No Es Tiempo de Aliviar los Males; Es Tiempo de Erradicarlos Definitivamente

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Jun 9, 2008 - 7:36:33 AM

 NO ES TIEMPO DE ALIVIAR LOS MALES; ES TIEMPO DE ERRADICARLOS DEFINITIVAMENTE
2008-06-02.
Belinda Salas Tapanes, Presidenta de FLAMUR en Cuba

Desde principios de los años noventa que en Cuba fue implantada la doble moneda, los cubanos han sido relegados a vivir como ciudadanos de segunda clase en su propio país, marginándolos a visitar lugares destinados solo para el turismo nacional.


Los centros que ofrecen servicios en moneda nacional son las opciones más asequibles para aquellos que modestamente un día al mes pueden frecuentar un lugar y tener un momento de esparcimiento junto a su familia.


Actualmente el nuevo gobierno de Raúl Castro, bajo la imagen de realizar cambios, en la isla ha levantado determinadas restricciones tales como el acceso de los cubanos a los hoteles y  establecimientos que hasta ahora solo estaban destinados para los turistas.


Nada más lejos de la verdad cuando del cubano de a pie se trata. Los ciudadanos continúan soñando con el día que puedan pagar un hotel, pues los salarios en moneda nacional están muy lejos de sufragar los altos precios que exige la llamada moneda dura (cuc).


Un incidente ocurrido recientemente en el restauran Rancho Luna, ubicado en calle L, %17 y 15, en el capitalino municipio el Vedado, llamó la atención de los allí presentes cuando, una pareja se quejaba del pésimo servicio ofrecido en este lugar.


El matrimonio en cuestión refirió que había transcurrido una hora 45 minutos desde que ordenaron el almuerzo y que finalmente tuvieron que abandonar el lugar sin consumir nada. “Lo peor del caso es que recibes un mal servicio solo porque es moneda nacional; si fuera en divisa no pasara esto”, comentaba la joven pareja.


Los cubanos hemos vivido sin sueños ni esperanzas. Estudio Trabajo y Fusil, fueron consignas diabólicas que laceraron el espíritu del nativo. Tomar parte en las problemáticas sociales que nos afectan, tales como dualidad monetaria y el duro apartheid económico a que estamos sometidos, representa el futuro que quisiéramos para nosotros mismos y que nadie tomara decisiones por un pueblo entero, cuando habrá que contar con todos y cada una de nosotros.
Los cambios que necesitan los cubanos son radicales, tanto en el sector económico, social y político. No es tiempo de aliviar los males; es tiempo de erradicarlos definitivamente.